martes, 2 de diciembre de 2008

Miss Baobab

Me tomó un par de días y unas buenas y típicas postergaciones llegar a la resolución de empezar un blog. El momento en que escribí en mi agenda ‘intento de blog’ en mi lista de To Do’s de un día relativamente ocupado, supe que era una idea bastante persistente, y bueno, ¿por qué negarla o ignorarla?


Tener un blog, y más que tenerlo en realidad es mantenerlo, es una idea que me atrae y me repele. Nunca tanto como un conflicto, pero se mezclan cosas relativamente opuestas que tienen que ver con esto.


Por un lado están mis ganas de blah-blah-blear sobre distintas cosas, sobre cosas que me pasan, sobre cosas que pienso o reflexiono. Soy una persona que se distrae con mucha facilidad, y en la mayoría de mis distracciones suelo pensar en temas o ideas que deberían ser compartidas. Al menos ese es el feeling que me da. Así, que en conclusión con respecto a este tema, soy un poco parlanchina y siempre habrá algo que tenga que compartir/rajar/gritar-al-mundo/reclamar, etc., etc., etc.


Por otro lado, está mi lado relativamente reservado. Si bien es cierto que puedo hablar de cualquier cosa que se me ocurra, e incluso que usualmente mis amigos suelen quejarse un poquito –vamos, sólo un poquito chiquitito- de que me tardo horas en contar una historia porque doy mil vueltas antes de llegar a la idea central; también es cierto que sólo tengo esa facilidad de hablar de relativamente cualquier tema con algunas personas, sobre todo cuando se va vinculando con asuntos de mi vida personal. Por eso, el hecho de tener un blog y hacerme a la idea que cualquiera podría entrar y leer sobre los pensamientos más propios y personales ever me tenía un poco en duda.


Ahh, y además, imposible olvidar mi característica/debilidad personal de ser cero persistente (o muy poco persistente, en todo caso) y también tomarla en cuenta al momento de decidir si creaba un blog o no. Mi poca persistencia podría llevarme a dejar este blog abandonado después de este único post, por días, semanas, tal vez hasta meses! No me agrada esa idea realmente, no me agrada la idea de encontrarme con algo que alguna vez empecé y nunca llegué a terminarlo. Por eso, si bien este blog es una oportunidad para decir que fui cero persistente en algo, es más que nada una oportunidad para mantenerme trabajando en algo y no tirarlo al abandono :D. Y eso realmente me entusiasma :)


¿Lo de Little Miss Baobab? Bueno, soy little, de estatura, ya no tanto de edad realmente; soy miss; y con lo de Baobab, una vez escuché una historia [se las pondré más abajo] de François Valleys. Si la escuchan, les dará una idea de por qué puedo ser un baobab. Y por si acaso, no, tener una o más hienas que hayan lastimado mi sensible corazón no es realmente la historia de mi vida. El motivo va más por el asunto que el baobab es un árbol que tiene su corazón relativamente escondido y no se lo muestra a todo el mundo, pero cuando alguien le inspira confianza se lo muestra y le da todo lo que hay en el. En ese sentido, confieso que puedo llegar a ser como un baobab, y probablemente aquí vaya a mostrar desde los asuntos más random hasta los más especiales, pero que al fin y al cabo conviven todos dentro de mí.




Bueno, ya para terminar por hoy, una última cosa que deben saber por ahora es que AMO la música y que encuentro canción para prácticamente cualquier evento de mi vida, llámese evento a situación, sentimiento, tragedia, confusión, etc. etc. etc. y que es muy probable que acompañe cada post que haga con una canción.


La de ahora es una que me encanta, la música es alegre y la letra es digna de aplicarse todos los días. Disfrútenla, y sí, rompiendo un poco con mis reservas de que mis cosas puedan ser leídas por todo el mundo, confieso que sí sería entretenido recibir comentarios.


Que tengan una linda semana! :)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

=')

Raúl Zegarra dijo...

Suerte con la experiencia blogera, Miss Baobab. Recuerdo también la primera vez que escuché al buen François contar esa historia, es muy bonita y describe muy bien la humanidad de muchas personas. Y bueno, de tu talento para las canciones no tengo la más mínima duda: por ello eres hace ya buen tiempo mi asesora musical oficial!